A veces no sabemos qué medidas tomar o cómo expresarnos para que nuestros hijos nos obedezcan, nos confundimos elevando el tono o castigando. Algunas pautas son…

Antes de darte unas pautas generales para lograr que tu hijo obedezca, tienes que reflexionar sobre qué le está pasando a tu hijo para que en este momento se comporte de esa manera, que cambios le están sucediendo es su vida, lo más mínimo puede influir en un cambio de conducta por su parte.

Es importante que logres una buena comunicación con él para que sienta que pueda contarte sus preocupaciones.

A continuación te doy unas cuantas pautas:

  • La obediencia se tiene que realizar de manera gradual. No podemos pretender que pase directamente de cero a cien. Tenemos que empezar por tareas que a él le resulten fáciles y agradables, cuando éstas se hayan conseguido podremos pasar a otras más complejas.
  • Las instrucciones deben ser sencillas y claras. Muy importante es el tono que utilizamos, tenemos que intentar que sea un tono cálido pero a la vez firme.
  • Se tienen que dar las instrucciones de una en una. Cuando cumpla la primera podremos pasar a la siguiente y así sucesivamente.
  • Tiene que acostumbrarse a que una vez dicha la orden debe obedecer, sino se aplicara la consecuencia para la no obediencia. Esta consecuencia se puede haber fijado previamente entre los dos (por ejemplo: castigo, riña o privarle de algo como no ver la televisión, no usar el ordenador, no salir con los amigos esa tarde…), pero sin obtener una atención extra de esa conducta.
  • Muy importante es que a la vez que hay consecuencias cuando no obedece, tenemos que reforzar cada vez que obedece para así afianzar esa conducta. La buena conducta se puede acompañar de elogios o incluso ocasionalmente de pequeños premios. Ensalzarlo y demostrarle cariño cuando hace las cosas bien es el mejor de los premios.
  • En muchas ocasiones es de gran ayuda la utilización de la técnica de economía de fichas. Consiste en la realización de una tabla en la que se pondrán muy detalladamente las normas y los días en que se deben cumplir, se darán puntos positivos cada vez que se cumpla la norma y negativos cuando se incumpla. Según el recuento al final de la semana se dará un premio previamente acordado o no. Esta técnica es importante que se realice con un profesional.
  • Evitar el castigo continuo ya que se habitúan al él y ya no es efectivo. Siempre es más positivo reforzar las conductas adecuadas e ignorar las no adecuadas. Es importante tener paciencia y si no consigues los objetivos, pide ayuda a un profesional ya podrá ver el caso con mayor profundidad.